Enmascarada: amores y venganzas (IX)

21/2/15

Bianca despertó cuando los primeros rayos de luz traspasaron las cortinas de la habitación. Valeria dormía a su lado, como un bebé. La tensión y el cansancio de aquellos días habían caído sobre ella, como era de esperar. Escuchó ruidos que provenían del jardín, así que salió de debajo de las mantas y se asomó a la ventana. Allí estaba de nuevo Sandro Lo Greco, hablando con Francesco. Intentó agudizar el oído, pero fue imposible escuchar nada. Estaba tan concentrada que no notó que Valeria estaba detrás de ella. Cuando se percató de su presencia, se giró hacia ella y pudo ver unos ojos rojos, fruto del llanto de la noche anterior.

-       ¿Qué voy a hacer? – preguntó, sin esperar ser respondida. Tan solo buscaba el contacto de un cálido abrazo. Y, por supuesto, Bianca se lo ofreció. – Deberías irte antes de que te vean…
-       Lo sé, pero no te quiero dejar sola con ese…
-       Tranquila, estaré bien. Esta tarde nos veremos donde siempre y te lo contaré todo, ¿de acuerdo?
-       Está bien – dijo a regañadientes. Y, descalza, se apresuró a salir de la habitación, esperando no ser vista.

Valeria entró en su cuarto de baño, y encendió el grifo del agua caliente. Un baño le sentaría bien. Cuando faltaban unos centímetros para que el agua se desbordara lo apagó y comenzó a introducirse en aquella masa líquida y caliente. Sintió cómo se le erizaba la piel al entrar en contacto con un cambio de temperatura. Apoyó la cabeza en el borde y poco a poco se fue sumergiendo… Quería que el agua borrase aquella sensación que la consumía. Que la hiciese despertar del mal sueño en que se había convertido su vida. Pero cuando emergió a la superficie, todo seguía igual. 

Tras casi un cuarto de hora salió de la bañera y comenzó a vestirse. Se cubrió con un vestido que no necesitaba corset. Había terminado harta del corset. Cuando salió del cuarto de baño se encontró con una mirada gélida que la observaba desde su cama.

-       Buenos días, mi querida prometida. – dijo Sandro.
-       ¿Qué, qué haces aquí? No deberías entrar en mi habitación. – contestó Valeria, elevando el tono de voz con cada sílaba.
-       Tu prometido no puede entrar en tu habitación pero, sin embargo, Bianca puede pasar la noche contigo… - aquellas palabras la provocaron un nudo en la garganta. ¿Cómo lo sabía?

Sandro se levantó despacio y se aproximó hasta ella. Se acercó demasiado. Alzó su mano y le acarició la mejilla, rosada debido a la temperatura en la que se había envuelto el baño. Después, acarició su cabello rubio, aún mojado. Valeria se heló ante ese contacto.

-       Deberías acostumbrarte a verme en tu habitación. Pronto compartiremos una.
Aquello traspasó el pecho de Valeria como una flecha, siendo incapaz de mirar aquellos ojos grises.
-       ¿Acaso no te hace feliz?
-       Sandro…
-       Dime, Valeria. – susurró. Y su aliento acarició los labios de la joven.
-       Márchate, por favor.

El semblante de Sandro cambió por completo. Frunció el ceño y su mirada entró en cólera.

-       De acuerdo. Me marcharé. Aprenderás a quererme. Lo sé. Lo sabes. Sin embargo, no he venido aquí para importunarte. – dijo, aunque seguía en la misma posición. De nuevo, alzó la mano y la colocó bajo el mentón de Valeria, obligándola a mirarle a los ojos. – He venido para decirte que no quiero que vuelvas a ver a ese ciudadano.
-       Sandro, no eres nadie para prohibirme nada.
-       Te equivocas, cariño, soy tu futuro marido. No vuelvas a verle. – repitió, esta vez más despacio y contundente.
-       Lo de su cara… ¿Se lo hiciste tú? – esta pregunta pilló a Sandro totalmente desprevenido. Fue entonces cuando se apartó de ella, dándole la espalda. - ¿Por qué? ¿POR QUÉ? – repitió, al no encontrar respuesta.
-       Valeria, es una mala influencia. Se atrevió a confundirte con su palabrería barata. ¿Acaso no te das cuenta? Un chico de su calaña solo busca en una mujer de tu alcurnia la riqueza. – Aquello podría ser verdad. Era, sin duda, una posibilidad. Pero Sandro la había mentido. Lo sabía.
-       Sandro. ¿Por qué? – El chico se dio por vencido y, finalmente, contestó.
-       Porque le advertí que no volviese a acercarse a ti. Osó desobedecerme. Y se presentó anoche en el carnaval cuando le prohibí que no viniera…
-       No estarás pensando en volver a hacerle algo, ¿verdad? – el silencio contestó a su pregunta.
-       Sandro como le pongas una mano encima te juro que… - No la dio tiempo a seguir la frase, ya que el joven la agarró del cuello, no hizo presión, solo bastó para que ella dejara de hablar. Con su otra mano sujetándola la nuca la obligó de nuevo a mirarle a los ojos. Su nariz rozaba la de ella.
-       Es sencillo, Valeria. Tú no le vuelves a ver y yo le dejo en paz. No permitiré que nadie intente separarme de ti ¿lo entiendes? Nadie. Y mucho menos un ciudadano del tres al cuarto. Tú serás mía, yo seré tuyo. Llevo esperando años este momento, y nadie NADIE me lo va a arrebatar. Estoy enamorado de ti Valeria. Y sé que tarde o temprano seré correspondido. He visto cómo te mira… -dijo mientras hacía más presión en su cabello. Valeria llevó una de sus manos instintivamente encima de la de Sandro. Queriendo liberar su pelo de ella. -Jamás se lo permitiré. – Tras este discurso, Sandro cerró los ojos y apoyó su frente contra la de ella y poco a poco la fue soltando.
-       Sandro, ¿qué diablos haces aquí? – Sandro abrió de nuevo los ojos y se giró hacia la puerta, donde estaba Natael, con una cara de muy pocos amigos.
-       Tan solo estaba dándole los buenos días a mi prometida… De todos modos, ya me iba… Así podrá seguir arreglándose para bajar a desayunar. Debe estar hambrienta. – Tras esto, la dio un beso en la frente y anduvo hacia la puerta. Natael, con los brazos cruzados le miraba fijamente.
Sandro tuvo que cruzar el umbral de la puerta de lado, ya que Natael no se movió ni un centímetro para dejarle pasar.  Nada más salir por la puerta, Valeria se dejó caer al suelo y se llevó las manos a la garganta. La ardía. Natael corrió hacia ella y la abrazó, sintió que su cuerpo estaba temblando.
-       ¿Qué te ha hecho? ¿No se habrá atrevido a tocarte?
-       No – susurró ella, aguantando las lágrimas.
-       Valeria, ¿qué ha pasado?

Su hermana se lo contó todo. Le habló de Enzo, de sus heridas, de las amenazas de Sandro…

-       Natael, no puedo dejar de verle… - su hermano comprendió que estaba empezando a sentir algo por aquel chico. El primer amor de su hermana… y sintió la necesidad de protegerlo.
-       Está bien, primero quiero que te tranquilices y que llames a Bianca. Que no se separe de ti, ¿de acuerdo? – la dijo, mirándola a los ojos - ¿Me has entendido? – ella asintió. – Yo intentaré averiguar en qué diablos está metido Sandro. Y por qué odia tanto a ese chico. Tiene que haber una explicación para todo esto. No creo que sea solo un ataque de celos, no es propio de él…

Tras estas palabras, Natael salió de la habitación como un huracán arrasando todo a su paso y Valeria se dispuso a bajar a desayunar y a llamar desesperadamente a Bianca…



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11 comentarios:

  1. ¡Hola cielo!
    Estoy muy alucinada :O
    Espero al siguiente!
    Por cierto, te he nominado al premio Dardos en mi blog:)
    Puedes ver la entrada aquí http://anniebooksx.blogspot.com.es/2015/02/premio-dardos.html
    ¡Besitos!

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    1. jaja gracias cieloooo ^^ yo también estoy esperando ansiosa otro capítulo de la chica perfecta ^^
      Muchísimas gracias por el premio guapiiii ^^
      Ahora me paso a por él :)
      Un besazoooo :)

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  2. ¡¡Hola preciosa!!
    ¡¡Ay madre!! ¡¡¡Suerte de Natael!!! :O
    Este Sandro cada vez me gusta menos... Esconde algo muy turbio ¡y tienen que averiguarlo! >-<
    ¡¡Espero con ansia (como siempre) el siguiente :D
    ¡¡Un besoter guapa!! ^^

    A.Turquoise

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    1. "besoter" no, "besote" jajajaja xD

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    2. jajaja Siiii gracias a nuestras compis de CDC decidí que Natael tenía que tener más protagonismo ;P
      Lo sabremos prontito ^^
      Un besazo guapaaaa!!! :D

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  3. Hola!!!

    Va muy bien, a mi como que me seduce de todas maneras Sandro, me gustan ver como se van oscureciendo los personajes!

    Besos!!

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    1. Hola guapaaa!!! Me gusta que haya variedad de opiniones jeje
      Muchas gracias por compartirla :)
      Un beso muy fuerte!!!

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  4. Hola, me gusta va muy bien, espero el siguiente, gracias saludos.

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  5. Yo también soy fan de Sandro... Y esto es mu fuerte!!! Que temperamento!!!

    A ver si le va a costar caro ser tan chulito.

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    1. jajaja me encantan tus críticas sobre los capítulos xD
      ¡Muchas gracias guapa! Espero seguir sorprendiéndoos ^^
      Un besooo

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